Recuerdo una portada extraña, pero a la vez llamativa. El tren seguía en marcha, pero esta vez era de color amarillo. Un tren con color alegre, en el cual sonaba música alegre. Entonces volví. El primer destino fue Málaga, 24 de Abril de 2009. Eran caras nuevas, pero llenas de vida y de ilusión. Conocimos canciones en directo que jamás habíamos escuchado. Fue el descubrimiento de una nueva etapa. Siempre recordaré aquel viaje con una gran sonrisa, aquella época en que “Mejor mañana” sonaba por todas partes y estábamos orgullosos de nosotros mismos, de que siempre fuimos fieles a nuestros principios y de que por fin se había hecho justicia.
Justicia se hizo en Madrid dos días seguidos y hasta los topes, aunque en parte, yo me sentía en Mallorca. 28 y 30 de Abril. Caminar por la gran vía era lo que me hacía saber que estábamos, una vez más, en nuestro lugar favorito de encuentro. Ese lugar donde siempre nos hemos fundido en abrazos tras nuestra cuenta atrás. Que sensación más extraña, es estar subida en un avión deseando llegar a tu destino y volver a abrazar a esas personas con las que siempre sueñas despierto. Entonces la sensación pasa de ser extraña a ser bonita. Tengo el olfato muy desarrollado y recuerdo el olor de cada uno, incluso una vez he vuelto a casa, relaciono olores con personas y lugares. El recuerdo siempre viene a mí, pero sonrío, siempre sonrío. Es bonito recordar.
Recordar por ejemplo, uno de los días más felices de mi vida, cuando pisé por primera vez un estudio de radio, cuando por primera vez escuchaba una entrevista en directo, a tan sólo medio metro de la persona entrevistada. 5 de Mayo de 2009. Recuerdo perfectamente su sonrisa y como me miraba en comentarios relacionados con nosotros mismos, como nos agradecía el cariño acumulado año tras año. Jamás olvidaré aquellos dos días, por primera vez en Barcelona. 6 de Mayo de 2009. Vinieron a vernos dos grandes amigos de Gandia y una vez más, fui la persona más feliz del mundo.
Después tocó ir a Valencia y ver con mis propios ojos la gotera del techo de la cual tantas veces me hablaron. Hacía años que no caía agua, pero ella volvió, y había que cumplir la profecía de “Y llueve” aún habiendo techo de por medio. 27 de Mayo de 2009.
De Valencia a Zaragoza, y de Zaragoza cada uno a su casa. 29 de Mayo de 2009. Incluso fuimos en un descapotable negro hasta la estación de autobuses con “Lolita” a todo trapo. Y la gente nos miraba. “Menudos gárrulos, con el descapotable y la música a tope pero… y que bien suena, no?”. Volvimos a casa sin tener certeza de cuando volveríamos a vernos.
Fue entonces cuando acudí a ese escenario donde muchos, la vimos por primera vez. 16 de Junio de 2009. Quise estar allí apoyándola y arropándola, y en cierta forma sentir como era verla desde allí, donde todo empezó.
Después volvimos a Madrid. 21 de Junio de 2009. Hacía mucho tiempo que no volvía a aquella mágica sala donde lloré la primera vez que fui. Los búhos por todos los rincones observaban su voz, y como aquel gesto único, hizo felices a tantos niños.
Al mes siguiente me fui a Barberá del Vallés sin saber que me esperaría. 5 de Julio de 2009. Dos canciones, play back. Pero esa fuerza en el escenario y salir de la primera fila cedida, para irnos a la parte trasera del escenario y ver correr a unos zapatos rojos que venían hacía nosotras por un descampado de tierra, no tiene precio. Siempre recordaré aquella conversación tan simple que había sido totalmente superada por el gesto de la persona que llevaba aquellos zapatos rojos.
Fue entonces cuando llegó, el que para mí, ha sido uno de los mejores viajes de mi vida. Me fui a Galicia. 5 de Agosto de 2009. Estábamos en pleno verano, y cuando toda España se quejaba del bochorno y del calor sofocante, nosotros estábamos comiendo pulpo por los bares de la Coruña con sudadera o jersey. Las gaviotas eran compañeras de conversaciones, y algunas sorpresas no las pudimos realizar. No dio tiempo a preparar el disfraz. ¡Que morena estás! “No me muevo de primera fila, esta plaza es muy grande”. 5.000 personas nos encontrábamos cada vez que girábamos la vista atrás. Era impactante. Una noche especial, un viaje especial. Que bonito fue pasear por la Torre de Hércules; hasta el fuerte viento que nos golpeaba en la cara me parecía bonito. Aquella era la esencia del faro de guía y me costó mucho olvidar aquellos días allí. La compañía fue insuperable, lo que yo no sabía es que esas 5.000 personas serían superadas.
27 de Septiembre de 2009. Vinisteis a Barcelona. Que bien lo pasamos esos días. Yo estaba tan feliz de teneros por aquí… La felicidad aumentó al llegar y ver esa plaza de la Catedral abarrotada de gente. Al día siguiente los periódicos decían que habían asistido al encuentro más de 13.600 personas. Solo podía sentir una cosa: Orgullo.
Lo más curioso es que para el siguiente tampoco tuve que viajar. Empezaron los acústicos y probé por primera vez la sidra. 6 de Noviembre de 2009. Cogí el mejor sitio posible, y entre canción y canción, una púa cayó entre mis manos. A veces toco con ella y me siento bien, simplemente sonrío cuando pienso que tengo una púa Gibson.
Llegó el frío invierno, pero eso no impidió que la sala Galileo Galilei se llenara de 600 personas, un domingo. 13 de Diciembre de 2009. Yo estaba enferma, no podía ni saltar, ni bailar… me ahogaba. Pero una vez más, miré hacía atrás en todos los sentidos como se puede mirar hacía atrás, y me sentí enormemente feliz. Llegó la Navidad, y un nuevo año llegaba. Quise hacer un poco de recordatorio en lo que había sido toda esa etapa de 2009. Entonces fue cuando lloré a lágrima viva al leer aquel texto, el cual, al final me aprenderé de memoria de tanto leerlo, ya que lo leo y veo el video cada vez que me viene aquel día a la mente. 1 de Enero de 2010.La vida es, muchas veces, maravillosa.
Llegó el temido mes de Enero, pero una vez terminados los exámenes, cumplí una promesa: pisar el casino de Gijón, al que otros llaman “la sala Acapulco”. 29 del 1 de 2010. Después de una carrera desde el aeropuerto, allí estábamos sobre la moqueta. Nos pusimos a un lado, expectantes. Cada vez había más gente en aquel tren, sin saber quienes eran, como se llamaban, a que se dedicaban. Estaban allí como nosotros estuvimos muchas veces, y una vez más, fui feliz.
30 de Enero de 2010. El frío de León no impidió una larga cola de gente. De nuevo, nos pusimos a un lado, y sus miradas, seguían siendo las mismas, esos detalles que nunca se me borrarán y que jamás olvidaré. Recuerdo “Berlín” como el mejor momento del concierto.
Del norte al sur. Que ganas de veros. 12 de Febrero de 2010. Sevilla fue especial y tiene un color especial. Era la primera vez que la pisaba y me encantó pasear por sus calles con mis compañeros de concierto, aquellos de los de siempre, de los que tienen mil historias que contar y que escuchas con todo detalle porque sientes admiración por todas esas historias.
Del sur, de nuevo, al norte. Bilbao, 19 de Febrero de 2010. Llovía, como casi siempre. Caras nuevas y caras conocidas. La mejor sala, para mí, hasta la fecha. Ese escenario y esas luces me encandilaron. El sonido era perfecto.
¡Que bonito es San Sebastián!
Pasaron algunos meses, pero como siempre, volvimos. Aunque fuera una actuación volvimos a vernos en Barcelona, en el Pride 2010. 27 de Junio de 2010. Teníamos que estar de nuevo. Recuerdo hablar con ella a través de una valla durante 20 minutos. Fue surrealista.
Y entonces volvimos otra vez. Allí estaba yo, después de un año, de nuevo en aquella sala llena de promesas y de recuerdos. Aquella sala donde tantas emociones juntas quedaron guardadas, el búho que todo lo ve. 21 de Julio de 2010. Un búho más a la lista, ese lugar que siempre será mágico para muchos de nosotros.
Pasó el verano, y esperábamos con ansia aquella sorpresa preparada con tanta ilusión. Seguro que comimos manzanas rojas en casa, las mirábamos y simplemente pensábamos “mmmmm que rica y fresquita”. Al final, supimos de qué se trataba y al comernos una manzana la mirábamos de forma distinta. Y allí estuvimos, escuchando un popurrí de canciones que para mi, también habían significaco etapas de mi vida, siendo algunos años menor. Es otra de las cosas que te hacen pensar en como una canción que es importante para ti y te recuerda a alguna etapa, persona o momento, puede serlo de la misma forma para otra. Y cuando me pasan estas cosas con ella, es cuando más me doy cuenta de porqué he llegado hasta aquí.
El teatro estaba lleno. Volvía a ser día 28, como cuando el disco salió a las tiendas. Yo desde arriba, miraba expectante todas aquellas cabezas conocidas. Aquellas que me acompañaron todos estos años, aquellas a las que conocí después, aquellas que acaban de llegar… Todos estaban tan felices, allí colocados en sus asientos… Aplaudían con fuerza y con sonrisas llenas de vida. Sobretodo los buscaba a ellos, a los míos. Estábamos dispersados por la sala, por primera vez. Eché de menos a unos cuantos. Me hubiera gustado que hubiéramos estado todos los que para mi, son todos, viendo aquel telón que esta vez existía de verdad, y que tras él, ella se decía: “tranquila, tras de aquel telón, disfruta empieza la función”. Ella dio las gracias a todos aquellos que aunque jamás hubieran podido verla, estaban desde siempre. Por un momento, la miré y les miré, volviendo a buscar aquellas cabezas. Entonces entendí, que las cosas siempre suceden por un motivo. Quizás, en parte, ella había sufrido una Metamorfosis gracias a nosotros, pero nosotros la habíamos sufrido, sin duda, gracias a ella. Les miraba y pensaba: “nos hemos hecho mayores”. Mayores en todos los sentidos. Y una vez más, me sentí feliz y aplaudí como siempre lo hago, con todas mis fuerzas y con una gran sonrisa llena de satisfacción, la miré y pensé:
“28 de Octubre de 2010:
LO CONSEGUISTE “